¿Cuando decir a un hijo que procede de una donación de semen u ovocitos?

Aquellos que se convierten en padres a través de procedimientos de reproducción asistida que implican donación de gametos no suelen decir a sus hijos cúal es el origen de su concepción. 



Así, la mayoría de los niños concebidos de esta manera siguen sin ser conscientes de que la persona que ellos conocen como su padre (en el caso de la donación de esperma) o su madre (en el caso de la donación de ovocitos) no es su padre genético. En el Estudio Europeo de Familias de Reproducción Asistida publicado en el año 2002 y realizado en  más de 100 familias con hijos procedentes de inseminación artificial, sólo una pareja de padres había dado a conocer este hecho a su hijo en edad escolar temprana y sólo el 8,6% de los padres lo habían hecho en la adolescencia temprana.  Incluso en países como Suecia, donde la legislación otorga a los particulares el derecho a obtener información sobre la identidad del donante, sólo el 11% de los padres  había informado a su hijo acerca de la inseminación artificial con semen de donante. 
Existe una gran preocupación por el secretismo que rodea a las familias creadas a través de la donación de gametos ya que se piensa que el secreto tendrá un efecto adverso en las relaciones familiares y, en consecuencia, en el niño. En el caso de niños adoptados, se ha demostrado que los niños a que no se les da información sobre sus padres biológicos, pueden estar confundidos sobre su identidad y en riesgo de problemas psicológicos. En relación con la inseminación artificial, se ha sugerido que el mantenimiento de este secreto  separará a los que conocen el secreto (los padres) de los que no lo conocen (el niño). Aunque la donación de gametos es similar a la adopción, en el primer caso el niño si tiene un vínculo genético con uno de los padres, los padres  experimentan el embarazo y los niños no se sienten abandonados. 


Poco se sabe sobre las consecuencias de la gestión de este secreto sobre las relaciones familiares, en el caso de donación de gametos. En los estudios  disponibles se sugiere que  la edad del niño cuando se le comunica este hecho y la forma de divulgación parecen tener un impacto en su reacción. Los niños pequeños tienden a mostrar curiosidad por su padre/madre desconocid@ y el deseo de descubrir más acerca de él. También los adolescentes suelen desear conocer más acerca de su donante, y muchos creen que esto les ayudarará a aprender más sobre sí mismos. La situación es por tanto similar a la de las personas adoptadas que buscan a sus padres biológicos, la mayoría de los cuales comentan que la curiosidad y el deseo de adquirir un sentido más completo de su identidad son sus principales motivaciones para iniciar una búsqueda. Por el contrario, los que descubren su que son hijos de un/una donante anómim@ en la etapa adolescente tardía o adulta, sobre todo aquellos que se enteran por accidente o en circunstancias adversas, tales como el divorcio de los padres, parecen mostrar las respuestas más negativas como  ira hacia sus padres sociales y sentimientos de traición y desconfianza.

Un estudio recientemente publicado por la Universidad de Cambridge evalúa el impacto a largo plazo (a los 7 años de edad del niño) de comunicarle que procede de una donación de ovocitos  en edad pre-escolar. 


El resultado de este estudio indica que, aunque las relaciones entre madre e hijo eran similares a las de una familia normal, en los casos en los que no se reveló el secreto al niño, estas eran menos positivas. 

Las causas pueden ser diferentes:

  •  los niños pueden sentir cuando no se les dice algo, porque un tabú rodea el la discusión de ciertos temas. En el caso de donación de gametos, los padres pueden cambiar su tono de voz, expresión facial o la postura del cuerpo, o cambiar el tema de conversación, 
  • los niños pueden adquirir el conocimiento inconsciente acerca de sus orígenes a través de las transmisiones inadvertidas o "deslices" de parte de padres u otras personas ( más del 50% de los padres que no lo revelan a su hijo si  han confiado en un amigo o familiar) 
  •  una mayor prevención de los padres se asocia con un peor funcionamiento de la familia
En todo caso, la menor interacción positiva entre madres e hijos  no se asoció con problemas emocionales o de comportamiento en los niños.
Los niños concebidos por donación de gametos no presentan problemas significativos. Un estudio de  familias con niños nacidos de inseminación artificial  realizado en el año 1998 indicó resultados igual de positivos en familias de madres lesbianas o madre única. El problema no viene de la técnica, ni del tipo de familia, sino del secreto.
Una cuestión ética y política de primer orden en el momento actual es si los niños concebidos por donación de gametos deben tener acceso a la información de identificación acerca de su donante. En Suecia, Noruega, los Países Bajos, Austria, Suiza, los estados australianos de Victoria y Australia Occidental , Nueva Zelanda y el Reino Unido, los niños concebidos por donación de gametos tienen acceso a la información de identificación sobre su donante al alcanzar la edad adulta.
 Los estudios de familias adoptivas muestran que cuanto antes se informa al niño, mejor será el resultado en términos de su desarrollo emocional y de identidad, y se recomienda comunicar al niño su origen en edad preescolar. Parece que, según el estudio de Cambridge, este consejo sirve también en el caso de la donación de gametos.

Cláusula de exención de responsabilidad

Nota importante:el contenido disponible en esta página es meramente formativo y no sustituye en ningún caso a la opinión de un profesional. Se recomienda acudir a la consulta médica antes de tomar cualquier determinación sobre su salud. Esta web no es oficial de ninguna marca o producto. Todas las fotografías expuestas pertenecen a sus respectivos dueños y se muestran únicamente con fines informativos. La mayoría de las imágenes proceden de Wikimedia Commons, base de datos de imágenes libres de copyright.